¿Podemos (re)esmaltar una pieza?
Hola creativa,
Esta pregunta es uno de los clásicos del taller, de Instagram y de todo el mundillo cerámico.
Y la respuesta, sin mucho preámbulo, es:
Sí, sí se puede reesmaltar una pieza y volver a meterla al horno.
Y quizás alguien por acá se esté preguntando:
¿Pero por qué querría reesmaltar una pieza?Bueno… pasan cosas. Y a veces no como las esperamos (en la vida y, obvio, en el taller jeje).
- Porque no te gustó cómo quedó.
- Porque la capa de esmalte quedó demasiado fina y la pieza se siente rugosa.
- Porque el color salió distinto a lo que esperabas.
- Porque aparecieron zonas sin cubrir.
- Quizás porque sentís que a esa pieza todavía le falta algo.O porque, ya perdido por perdido, querés seguir experimentando.
La cerámica tiene muchísimo de prueba, error y observación.
A veces una pieza necesita una segunda oportunidad.Ahora bien, que se pueda hacer no significa que podamos hacerlo de cualquier manera… o que siempre salga bien y “recuperemos” la pieza.
Así que te comparto cómo lo hacemos en el taller y algunas cosas importantes a tener en cuenta en el proceso.
Acá lo más importante es entender cómo hacer para que el esmalte vuelva a agarrarse a la superficie.
Recordá que, antes, el esmalte se adhiere bien porque el bizcocho es poroso. Pero una pieza ya esmaltada perdió esa porosidad.Por eso también es clave trabajar con un esmalte que tenga buena consistencia. Un esmalte demasiado líquido va a resbalar mucho más y le costará adherirse a la pieza.
Lo ideal es trabajar con esmaltes pincelables, ya que tienen más cuerpo y se adhieren mucho mejor.
Dicho esto, les comparto el paso a paso:
✨ Limpiá bien la superficie antes de volver a esmaltar.
✨ Calentá la pieza con un secador de pelo o alguna fuente de calor. Esto es súper importante para ayudar a que el esmalte se “pegue” mejor a la superficie.
✨ Aplicá el esmalte (idealmente pincelable) e intentá no hacer una capa excesivamente gruesa, porque el esmalte puede escurrirse.Después, dejás secar… y listo: al horno.
En muchos casos, reesmaltar funciona increíble. Y en otros… no tanto.
Y eso también es parte de la cerámica:
aprender a observar, registrar y entender cómo responde cada material.Igualmente, muchas de las mejores decisiones cerámicas salen justamente de “errores” que nos obligaron a probar otra cosa.
Así que si tenés una pieza guardada porque “no quedó como querías”…
quizás todavía no está terminada.Quizás solo necesita una segunda vuelta.
Espero te sirva esta técnica y si te gustaría aprender más sobre esmaltes, cómo prepararlos, hacer esmaltes pincelables, aplicarlos correctamente y entender mucho más sobre este mundo hermoso del barro, te comparto mi curso ABC de la Cerámica 💛
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