¿Abriste el horno y fue una pesadilla? Guía gratuita (L)
Hola creativa,
a todas nos pasó alguna vez, y duele, frustra y angustia. Más todavía cuando le ocurre a una pieza a la que le dedicamos horas, o que es de un encargo, o de una alumna.
El esmaltado es el último (o casi último) de los pasos en nuestras piezas, pero no por ser el final es el más simple ni el que podemos descuidar. Al contrario: es el más sensible y en muchos casos el más impredecible de todos.
Como amantes de la cerámica, en algún punto estamos entregadas a esa incertidumbre. Pero ojo, eso no significa que no nos pueda arruinar el día cuando algo sale mal.
Lo que más bronca da es repasar el proceso y no encontrar qué hicimos diferente, o abrir el horno y ver que a algunas piezas les pasó algo y a otras no. Lo importante es saber que siempre podemos investigar y rastrear qué pudo haber ocurrido para no repetirlo.
Muchas de mis alumnas experimentan principalmente dos defectos: el desconchado y el agrietado. Diría que son los dos más comunes en el esmaltado, al menos en baja temperatura. ¿Y podés creer que además son defectos opuestos?
Últimamente el que más se está viendo es el desconchado, y a partir de tantas consultas decidí crear una Guía de defectos de esmaltado: qué salió mal, por qué pudo haber pasado y qué podés hacer. Es completamente gratuita y estoy más que segura de que te va a ayudar a entender mejor y a reducir defectos en el futuro.
Para descargarla, solo hacé clic [aquí].
Respuestas