Cerámica con Nati

Cinta de reserva: líneas limpias al esmaltar

Los dos rollos de cinta de reserva naranja, de 9 mm y de 3 mm, sobre una mesa blanca
Para comprar este y otros de mis productos, podes ir a mi tienda de Mercado Libre:

Todo sobre la cinta de reserva

¿Qué es y para qué sirve?

Es una cinta que se pega en la pieza para tapar la zona que no querés esmaltar. Esmaltás por encima, la despegás, y abajo queda el barro limpio con el borde exacto donde estaba la cinta. Es lo que hay detrás de casi todas las piezas con medio esmalte, con una franja de color o con un dibujo geométrico: no es pulso, es cinta.

¿Por qué dos anchos, de 9 mm y de 3 mm?

Porque el ancho decide qué podés hacer. Con el de 9 mm tapás rápido una franja o el borde de un plato; con el de 3 mm entrás en una línea fina, en una cuadrícula o en un detalle chico. Tener los dos es lo que evita el apaño de ir cortando una cinta ancha a lo largo, que nunca sale recto.

¿Por qué no sirve cualquier cinta de pintor?

Porque la de pintor es ancha y rígida: sobre una superficie curva, que es casi toda pieza de cerámica, se arruga y se levanta en los bordes, y el esmalte se mete por debajo. Ésta es angosta y se adapta a la curva, así que el borde queda recto de verdad. La diferencia se ve justo donde más se mira, en el filo de la línea.

¿Cómo se usa?

Sobre la pieza en bizcocho y bien seca, se pega la cinta y se aprieta el borde con la uña para que no quede aire. Se esmalta por encima, sin cargar demasiado el pincel justo en el filo, y se despega cuando el esmalte está apenas seco al tacto: si esperás a que endurezca del todo, se puede saltar un trocito al tirar. Despegala tirando hacia afuera y despacio.

¿Se puede usar más de una vez?

Un trozo se despega y se vuelve a pegar un par de veces mientras siga limpio, pero en cuanto tiene esmalte encima pierde el agarre y ya no sella. Conviene cortar cada trozo del largo que necesites y no estirar el mismo por toda la pieza.